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Memorial Democrático ALONSO H

Asociaciones de Salud: Puerto Rico, Estados Unidos y Mundial - Esta página contiene portales a todas los sitios webs de las asociaciones de la salud con un capítulo en PuertoRico y otras regiones. Los 117 empleados de la sección de facturación salieron a la calle y fueron a ver al gobernador, quien les prometió que intercedería por ellos ante la empresa si volvían al trabajo. La empresa se negó a proporcionar mayores explicaciones que una frase de unos de los directivos extranjeros, mister Coulton, que dijo que eran unos ineptos y a eso se debía el despido. Mateo Soriano, corresponsal de España Nueva desde París, siguió escribiendo, aprovechando la información que le enviaban sus contactos.

Esa misma tarde el gobernador civil informaba al ministro que 120 de los expulsados pertenecían al Ferrocarril de Sarriá, un tren de cercanías también propiedad de la empresa y que la huelga puede ser importante si la secundan los obreros”. La empresa ofreció una recompensa de 10 mil pesetas (10 años de salario de uno de sus obreros) a quien ofreciera información sobre los asesinos.

Ángel Pestaña comentaba: Había obreros en la factoría de La Canadiense, hombres jóvenes de 23 y 25 años, que trabajaban diez horas consecutivas y ganaban la enorme suma de 75 pesetas al mes, en Barcelona, donde el precio de las subsistencias es fabuloso”. Mientras tanto, respondiendo a una petición de las esposas de los cenetistas encarcelados, los detenidos del Pelayo habían sido trasladados a la Cárcel Modelo de Barcelona, situada en la calle Entenza; y se celebraban en toda España actos pidiendo su liberación y el retorno a la normalidad sindical. Y pedía que el ministro presionara para que el gobernador de Barcelona actuara en el sentido que indicaba la empresa.

Ángel Samblancat fue encarcelado por un delito de opinión: A las 10 de la mañana se presenta un policía en mi casa y me dice: Vístase y acompáñeme a la dirección, lo reclaman de Zaragoza. El 10 de febrero la empresa publicó un ultimátum llamando al retorno al trabajo y acusando a los sindicatos de aprovecharse del conflicto para fines políticos y revolucionarios. El ministro de Gobernación decía en conversación telegráfica: Considero conveniente que intervenga Martorell”, a lo que el gobernador contestaba: Martorell interviene por encargo mío desde el primer momento.

Tres días más tarde, un grupo de acción, formado por tres hombres enmascarados con pañuelos, respondió hiriendo gravemente en la calle Calabria al cobrador de La Canadiense Joaquín Baró Valero, quien murió tres días después. De cualquier manera, es importante señalar cómo los actos de terror individual fueron escasos en los tres primeros meses del año, como si la militancia más extremista hubiera sido cooptada por el movimiento. Detenidos Sabanés y Prida serán declarados inocentes pero pasarán ocho meses en la cárcel.

El 12 de febrero a las 10 de la mañana, un par de desconocidos, tirotearon a Tarrades a quien produjeron una herida grave en la región lumbar con salida en el abdomen que le provocó la muerte un día después. La compañía de capital alemán Energía Eléctrica de Cataluña” continuaba suministrando energía a sus abonados y algunas empresas pudieron trabajar incluido el diario Las Noticias.

Con la huelga conquistando a los empleados en las oficinas de la empresa y los departamentos administrativos, las comisiones sindicales comenzaron a escalonar la ofensiva, mientras que la empresa se preparaba para el estallido de la huelga en los departamentos de generación de energía. Entre ellos los trabajadores de las grandes compañías, una de las cuales, la Lebon, era de capital francés.

La Canadiense colocó un cartel en sus instalaciones ofreciendo empleo a todo guardia civil policía municipal activo retirado que quisiera trabajar, diciendo que habría buen sueldo. El comité de huelga decidió aumentar la presión y el día 17 los metalúrgicos del Ferrocarril de Sarriá, se fueron a huelga, por lo cual la empresa no contaba con posibilidades de reparaciones, porque ahí estaban sus talleres. En octubre de 1918 llega a Barcelona de nuevo hurtando el cuerpo a la represión y en busca de trabajo. La primera cita es en el edificio de La Canadiense, donde llegan los cinco delegados encabezados por Simón Piera.

Cuatro horas después añadía a su nota inicial un informe, en el que se reseñaba que tras haberse comunicado con la capitanía general se veía que no era suficiente el personal técnico con que contaban los militares, que eran necesarios 100 individuos más del centro electrotécnico del ejército. Ahí ingresa en el sindicato único de la Madera, y en diciembre es nombrado delegado del sindicato a la Federación Local de Barcelona.

Y aunque decía que la presencia de militares en las subcentrales podía precipitar el conflicto, terminaba: La situación de ayer a hoy se ha agravado considerablemente (…) preparados para un conflicto de suma gravedad que pudiera estallar en cualquier momento”. El menos conocido de ellos es Paulino Díez Martín quien lleva apenas dos meses en Barcelona y es poco conocido por la policía; nacido en Burgos el 4 de mayo de 1892, a los 14 años ingresó en el sindicato de carpinteros como aprendiz. La militarización, como si quisiera mostrar un poder del que carece, es ostensible.

En respuesta, el ministro de Gobernación apuntaba, en una nota confidencial, que la militarización que proponía González Rothwoss era peligrosa, pues los trabajadores podrían, como en 1916, aceptar ser militarizados, pero no servir a la compañía y, además, tal medida provocaría la huelga general no solo en Barcelona, también en otras provincias. El comité estaba reunido permanentemente (todo el día”), variando siempre los lugares y las formas: en una casa, bares, una playa, frente al Hospital Clínico, en unos depósitos de materiales de la empresa Miró i Trepat y operaba con enlaces.

El comité tenía un infiltrado en el aparato gubernamental, un alto funcionario de prisiones, amigo personal del primer ministro conde de Romanones y conocía los pasos de las autoridades de Barcelona. Las bases presentadas a la patronal exigían el reconocimiento del sindicato, jornada máxima de 8 horas, sábado inglés, abolición del destajo, pago de jornal íntegro en caso de accidente, prohibición del trabajo de menores. La existencia en las bodegas de abundantes tejidos, según la patronal, obligaba a disminuir los precios de los destajos que habían aumentado en años anteriores.

El sindicato que había surgido en los últimos meses y con posteridad al congreso de Sans, dentro de un sector con una fuerte tradición de lucha, pero con un nivel muy bajo de sindicación, había crecido enormemente en los últimos meses. La fábrica está custodiada por agentes de seguridad y guardias civiles, al mando del inspector Grimaud y los agentes Espejo y Arnaldo.

El tintorero Ricardo Sanz recordaría cómo las mujeres acudían en masa al sindicato en demanda de ingreso”, en buena parte gracias al trabajo de organización de los cuadros formados en la lucha de las mujeres en enero del 18: Lola Ferrer, Rosario Dulcet, Ramona Berni. El 17 de febrero, la policía irrumpió en una reunión sindical en el centro obrero de la calle San Pablo, con el argumento de que no había permiso; 62 trabajadores de empresas cinematográficas fueron detenidos. Envié guardias civiles a las subcentrales para custodia.” Los obreros les informaron que si no se retiraban inmediatamente abandonarían el trabajo.

Para los que seguían la huelga a través de las notas periodísticas y de los informes gubernamentales, resulta difícil imaginar la inmensa red que la CNT, a pesar de la falta de muchos de sus cuadros dirigentes y la represión en las calles, la clausura de los locales y la imposibilidad de hacer asambleas masivas, estaba logrando. Libertad para los detenidos desde la proclamación de la suspensión de garantías.